Entender nuestro proceso

La filosofía básica del Shiatsu Zen consiste más en restablecer el funcionamiento normal del cuerpo que en tratar síntomas. Cuanto más tiempo se haya descuidado el cuerpo y dejado que funcione de modo anormal, más tiempo se necesitará para recuperar el equilibrio.

El doctor Todou, un médico japonés declaró que sin reacción, no hay esperanza de restablecimiento. Aunque pueda parecer un principio sensato, el grado de reacción necesaria no tiene por qué ser excesivamente intenso..

Cuando alguien se pone enfermo, es natural que busque un remedio que le alivie lo más pronto posible. Asimismo, es natural que el terapeuta desee curar al paciente cuanto antes. Lo cierto es que al proceder así , sólo se consiguen tratar los síntomas. En ocasiones unos ciertos síntomas o reacciones son inevitables para recuperarse de una enfermedad.

El Shiatsu Zen debe ser una forma de permitir al paciente que se sienta a sí mismo y desarrolle los poderes curativos que lleva dentro de sí. También debe ser un modo de tomar consciencia de que él mismo  ha provocado la enfermedad y que hemos de tomar medidas para llevar un modo de vida más sano. El poder de curar no radica en una fuerza sobrehumana, ni en milagros. El factor determinante para recobrar la salud y conservarla es la fuerza vital o poder curativo natural del propio individuo. Y por ello, para mantenernos sanos, lo mejor es hacer lo contrario de lo que nos hizo enfermar.

Cuando la reacción a un tratamiento es positiva y el paciente se siente mejor inmediatamente, está experimentando la sensación de energía total que debilita los síntomas del momento. Estos se intensificarán si están concentrados en una zona en vez de distribuidos por todo el cuerpo. En los casos que se producen reacciones nuevas, puede que síntomas que se habían vuelto crónicos hayan vuelto a la etapa aguda y estén a punto para ser expulsados del cuerpo.

Es importante estar abierto a las sensaciones del cuerpo: cuándo necesitamos descanso, en qué posición estamos más cómodos , etc. Es posible que al principio experimentemos una mejora rápida y que luego no notemos más cambios; parece que nos encontremos mejor , pero los síntomas persisten. Debemos comprender que existen muchas fases en el restablecimiento de la salud y que éste es un proceso que se desarrolla paso a paso. Es muy parecido al crecimiento de un niño. Si estamos todos  los días, los cambios son más difíciles de apreciar que  si lo vemos después de mucho tiempo. Pero, se aprecie o no, el hecho es que los cambios se están produciendo.